Cría cuervos… y tendrás más.

14 Nov 2006 En: Mujer y Madre

Resulta que tengo una amiga que tiene una niña que… (Uy-uy, noto ciertas sonrisitas sarcásticas) No, en serio, que esto le ha pasado a una amiga, de verdad, que no me ha pasado a mí…  Lo que no quiere decir que no vaya camino de sufrir el mismo desengaño un día de estos pero vamos, de momento, y teniendo en cuenta el uso limitado del lenguaje que tiene mi retoño digamos que sus frases felices “hieren” pero no matan. De momento.

En fin, a lo que iba, mi amiga cumplía años. Unos años “estupendos” como dicen las revistas-revistas de moda (me refiero a esas que cuestan más de 3 euros y siempre traen unos regalitos ideales y te cuentan milongas geniales para la  autoestima de una mujer “en su mejor edad”) el caso es que mi amiga, llevada por la euforia del momento “cumpleaños feliz” y por el hecho de encontrarse ella pletórica de belleza, realización profesional y personal y, sin duda, con ansias de practicar algún deporte de riesgo –porque si no, la verdad no se entiende por qué hizo lo que hizo– va y cometió un terrible error, una auténtica temeridad: le preguntó a su niñita si mamá era “joven o vieja”…
Sigue leyendo…

Comparte este artículo:
  • E-mail this story to a friend!
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • Meneame

Vale, romper no es fácil. Hasta ahí casi todos de acuerdo (y digo casi, porque a lo mejor alguien hay a quien se lo parezca). El momento ruptura es difícil incluso cuando existen buenas razones, y tú lo sepas muy bien. Lo ideal, a mi juicio, sería poder despedir una relación con una comida o cena estupenda homenajeando lo que, aunque desgastado ya, o roto, te hizo sentir especial y feliz un día. Todo final suele acabar con una celebración digna de recuerdo ¿por qué no hacer lo mismo para concluir una relación? Lo sé, utopía absoluta.

La realidad es que, aun en casos de crónica de muerte anunciada, a pesar de que ambas partes sean conscientes de que la cosa se ha terminado, cuesta aceptar que te digan lo que te vienes barruntando, lo que, en el fondo sabes que es mejor, o lo que, aunque no quieras, te consta que va a suceder irremediablemente. El más valiente, o el más quemado (según los casos), decide, o, al menos, dice en voz alta, lo que el otro calla: GAME OVER. 
Sigue leyendo…

Comparte este artículo:
  • E-mail this story to a friend!
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • Meneame

Qué hace falta: 

Lentejas (“puñao” y pico por persona), chorizo, morcilla, 30 g. de panceta, un hueso de jamón, costillas adobadas, un tomate, cuatro zanahorias medianitas, una hoja de laurel, media cebolla, pimentón picante, o dulce, o de los dos, sal y pimienta, aceite, una olla, espumadera, cuchara de madera.

Cómo se hace: 

Primero lava las lentejas. Ahora apenas si traen piedras, y mucho menos bichos; pero no está de más darles un agua. Después las pones a remojo una media hora.

Yo siempre uso lentejas pardinas ¿por qué? No sé, para decirlo supongo - “yo siempre uso lentejas pardinas ¿sabes?” - Me hace sentirme importante.
Sigue leyendo…

Comparte este artículo:
  • E-mail this story to a friend!
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • Meneame

Mermelada de fresa y “Cacas de Colores”

20 Ago 2006 En: Mujer y Madre

 

!Qué bonito es el verano! El sol, el calor, las vacaciones-laborables –concepto éste que algún día explicaré–, las terracitas, las cervecitas, los planes vacacionales, la escapada masiva del puente de agosto… Y, ah, sí, ¡las Cacas de Colores!

Este último elemento, se ha incorporado a mi vida hace exactamente 2 años: la edad de mi retoño. Espero que no sea una costumbre, ya veremos, pero de momento no ha fallado: es llegar el verano, es pensar que vas a c currar un poco, pero poco, que como no hay guarde te vas a librar de ir al ambulatorio por los clásicos mocos y, un buen día, abres el pañal y zas: !las Cacas de Colores¡

A mi, este año, me llegaron previas al puente de agosto. Puente en el que, por supuesto, tenía superplaneado un viajecito, con sus billetes de avión “que no admiten cambios” y todo lo demás.

Al principio no le di la mayor importancia. Me dije, mira, ya eres una “madre-experimentada” que no se preocupa alocadamente por cada pequeña cosita, así que esto será “de algo que ha comido”. Fin del día 1. A tres días del puente de agosto.
Sigue leyendo…

Comparte este artículo:
  • E-mail this story to a friend!
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • Meneame

Comunidad MAs!

Crea tu propio grupo de amigos, hablad entre vosotros con nuestro servicio de Mensajería instantánea, o "chatea" un rato. Conoce a otros miembros de la comunidad y manténte informada permanentemente de todo lo que ocurra mediante RSS.

¡Y todo gratis.!

Únete a la Comunidad MAs! y descubre todo lo que puedes conseguir.


Publicidad